
Puede que hayas oído decir a algún doctor que la cetosis es una situación peligrosa para la vida. Si es el caso, el doctor está confundiendo la cetoacidosis diabética con cetosis nutricional o ceto-adaptación. Te explicamos brevemente las principales diferencias entre estos dos conceptos, y por qué no tienes nada que temer con respecto al estado cetosis nutricional.
¿Por qué producimos cetonas?
Nuestro cuerpo puede producir tres tipos de cuerpos cetónicos a partir de grasas y algunos aminoácidos. Estos cuerpos cetónicos son: acetona, acetoacetoacetato y beta-hidroxibutirato:

La producción de cuerpos cetónicos es una ventaja evolutiva vital. El cerebro sólo es capaz funcionar con glucosa y cetonas. Teniendo en cuenta que no podemos almacenar más glucosa (en forma de glucógeno hepático) de la que consumimos en 24 horas, sin cetonas moriríamos de hipoglucemia en el caso de que nos viéramos forzados a ayunar durante más de un día. Por suerte, el hígado puede transformar grasas y ciertos aminoácidos (los bloques que forman las proteínas) en cetonas para alimentar al cerebro. La habilidad del cuerpo para producir cetonas es un requisito básico para la supervivencia.
¿Qué es la cetoacidosis diabética?
Cuando los diabéticos no obtienen suficiente insulina, su cuerpo pasa a un estado de inanición (usualmente esto sucede en diabéticos de tipo I o bien en estados muy avanzados de diabetes tipo II). Aunque haya suficiente glucosa en la sangre, sin insulina las células no son capaces de captarla adecuadamente. Esto conduce a la entrada en un estado de inanición efectiva; en respuesta, el cuerpo comienza a producir cetonas a partir de grasas y proteínas.
El problema es que estos pacientes diabéticos no producen nada de insulina, por lo que no hay ciclo de retroalimentación y la producción de cetonas continúa sin parar.
Para cuando los cuerpos cetónicos (específicamente el beta-hidroxibutirato) alcanzan niveles de entre 15 y 25 mM, el desbalance en el pH conduce a una profunda perturbación metabólica y el paciente está críticamente enfermo. Sin embargo, en el estado de cetosis nutricional no se alcanzan niveles superiores a 3mM.
La cetosis nutricional no presenta ningún riesgo
Alcanzar el grado de perturbación metabólica que se produce en la cetoacidosis diabética no es posible en una persona capaz de producir insulina, incluso en pequeñas cantidades. La razón es que existe un ciclo de retroalimentación negativa, que previene que los niveles de cetonas suban lo suficiente como para causar el cambio en el pH que conduce a la cascada de problemas. Una persona keto-adaptada o en cetosis nutricional, generalmente presenta niveles de beta-hidroxibutirato entre 0.5 y 3 mM, niveles demasiado bajos como para causar ningún daño a través de anormalidades en el equilibrio ácido-base.
La keto-adaptación es un estado que se alcanza a través de una reducción significativa en la ingesta de carbohidratos (típicamente menos de 50 gramos al día) y moderada de proteínas, en el cual el cuerpo deja de depender del glucógeno como su fuente principal de combustible y pasa a utilizar las grasas. Específicamente, el cerebro pasa de ser dependiente de glucosa a ser primariamente dependiente de cuerpos cetónicos.
Esto no tiene nada que ver con lo que un paciente de diabetes experimenta en una cetoacidosis diabética, pero ilustra lo póbremente informada que está la comunidad médica.
La cetoacidosis diabética y la cetosis nutricional o keto-adaptación tienen tanto en común como una casa en llamas y un fuego para cocinar.