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Osteoporosis: enfoques para su prevención y tratamiento

14/08/2019 por admin

Revisión de las bases y los conceptos teóricos y prácticos más importantes para la salud ósea, y la prevención y tratamiento de la osteoporosis, basado en la evidencia científica hasta la fecha. 

 

Lo que no sabías del hueso

El hueso es un tejido vivo, que sufre de un proceso fisiológico de remodelación constante. De forma continua, el hueso se genera y destruye, mediante las interacciones coordinadas de dos tipos principales de células:

Osteoclastos, células involucradas en la resorción del hueso.

Osteoblastos,  células encargadas de su formación y mineralización.

Este proceso de regeneración constante es lo que permite al hueso mantener su flexibilidad y funcionalidad estructural (1).

Como dato curioso, la mayor parte del esqueleto en el adulto se renueva cada 10 años.

 

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad multifactorial, caracterizada por la pérdida de masa ósea con un marcado deterioro en la microarquitectura del hueso. La principal causa de pérdida de masa ósea es el desequilibrio entre las tasas de resorción (destrucción controlada) y de formación: cuando el hueso se destruye a mayor velocidad de la que se genera. La consecuencia es el aumento en el riesgo de fracturas, particularmente de cadera y columna, con el consiguiente dolor e incapacidad sustanciales (2).

 

La composición del hueso

El hueso es un tejido con estupendas características mecánicas, que le permiten ser fuerte y resistente a la vez que absorber impactos sin romperse. Estas características son consecuencia de una delicada microestructura, que surge de la asociación de cristales minerales (fuerza y rigidez) y proteínas (flexibilidad, capacidad de absorción de impactos). Sus principales componentes son:

  • Porción mineral

Supone entre un 50-70% del peso. Está compuesta principalmente por calcio y fosfato, dispuestos en forma de cristales de hidroxiapatita [Ca10(PO4)6(OH)2], junto con pequeñas cantidades de carbonato, magnesio (1%) (3), fosfato ácido y otros minerales en cantidades traza (4).

  • Matriz orgánica

La matriz orgánica es la responsable de organizar los minerales de forma que el hueso sea flexible, y a la vez resistente. Representa entre un 20 y 40% del total del hueso y está compuesta por fibras elásticas de colágeno (85-90%; principalmente colágeno de tipo I (1)), con pequeñas cantidades de polisacáridos y glicosaminoglicanos unidos a proteínas (10-15%).

La matriz es responsable de aportar elasticidad, flexibilidad y resistencia a fracturas.

  • Agua: 5-10%
  • Lípidos: <3%

Esta composición única permite al hueso ser relativamente duro y fuerte, a la vez que ligero.

 

A. Escáner de microscopía electrónica del hueso: Magnificación x100. 

B. Micrografía electrónica. Magnificación x10000. Fibras de colágeno mineralizadas en hueso.

Fuente: wikipedia

 

Cómo se detecta la osteoporosis

Existen dos pruebas principales para detectar una pérdida importante de masa ósea:

  • Test de densidad ósea

Esta prueba mide de forma precisa el estado del hueso mediante rayos x. Sin embargo, no aporta información sobre cómo de bien está construido el hueso (microestructura), o la tasa a la que se está perdiendo.

  • Test de resorción ósea

Tres de los principales marcadores para resorción ósea son: 

  • N-telopéptido (NTx)
  • C-telopéptido (CTx)
  • Deoxipiridinolina (DPD)

NTx y DPD se miden típicamente en orina, y CTx en en sangre (aunque actualmente NTx también puede medirse en sangre). El problema de estos marcadores es que fluctúan a lo largo del día, por lo que es muy importante medirlos en el mismo momento del día cada vez. En caso de medirlos en orina, la muestra debería tomarse en la segunda micción de la mañana, ya que los procesos metabólicos que se producen durante el sueño pueden interferir con los resultados.

Esta prueba es capaz de identificar individuos con mayor probabilidad de desarrollar osteoporosis, y posibilita una intervención terapéutica antes de que se pierda una cantidad de masa ósea significativa. Además permite monitorizar la efectividad del tratamiento. Cualquier momento después de los 30 es ideal para hacerse esta prueba, especialmente para las mujeres.

 

Causas de la osteoporosis ¿por qué es tan común?

1. Dieta deficiente en nutrientes y minerales 

La dieta occidental es en general pobre en nutrientes y minerales, en relación al contenido calórico. Cuando la disponibilidad de los nutrientes necesarios para construir tejidos es baja, estos se debilitan.

La constante remodelación del hueso requiere de un aporte continuo de los micronutrientes necesarios para su correcta formación. Ejemplo de ello son algunos minerales como calcio, magnesio, potasio, y en menor cantidad zinc, selenio, cobre y manganeso.

2. Inflamación

La dieta y otras condiciones del estilo de vida occidental están asociados a un estado de inflamación crónica. Entre otros muchos efectos, la inflamación interfiere con la comunicación entre osteoblastos y osteoclastos, necesaria para equilibrar el proceso de remodelación del hueso. Se ha comprobado que las citokinas inflamatorias estimulan la remodelación del hueso y la osteopenia (2).

3. Deficiencia de vitamina D

La vitamina D es una potente hormona que regula gran cantidad de funciones, entre ellas el metabolismo del calcio. Su forma activa es sintetizada en la piel en respuesta a la exposición solar, a partir de un precursor. La baja tasa de exposición a a la luz solar es causa de que la mayoría de personas presenten deficiencia de vitamina D. Como requerimiento mínimo, necesitaríamos al menos 30 minutos al sol, exponiendo la mayor parte de la piel y sin crema solar diariamente. Si este no es el caso, probablemente necesites tomar un suplemento de vitamina D.

4. Acidez

Cualquier exceso de ácido en el cuerpo se compensa con un “buffer” alcalino, siendo el carbonato de calcio, el principal buffer del cuerpo. En muchos casos la osteoporosis puede estar motivada por un exceso de ácido o pH bajo en la sangre: el pH sanguíneo ha de ser estrictamente controlado en un estrecho rango de 7.35-7.45. Existe evidencias de que la dieta occidental promueve un estado de acidosis de bajo grado, que se intensifica con la edad. La acidosis metabólica conduce a la pérdida de calcio del hueso  y a su resorción (5).

5. Consumo de lácteos

El consumo de lácteos es un factor de riesgo para la osteoporosis (6). Aunque los productos lácteos son ricos en calcio, contienen bajos niveles de magnesio. Hay evidencia que sugiere que el magnesio podría ser más importante en la prevención de osteoporosis que el calcio. El ratio calcio:magnesio en los lácteos es 10:1, mientras que nuestros requerimientos fisiológicos son de 2:1. Además, estos dos elementos compiten entre ellos para su absorción, por lo que niveles excesivos de calcio reducen aun mas la absorción de magnesio.

6. Falta de ejercicio

El ejercicio es un factor fundamental para la salud del tejido óseo (7). Como hemos comentado anteriormente, el hueso sufre una remodelación continua a lo largo de la vida, esto le permite optimizar su resistencia, cambiando su distribución, y modificando su tamaño y forma en respuesta a estímulos específicos.

El ejercicio actúa a través de cambios en el ambiente mecánico del hueso, provocando respuestas fisiológicas en su arquitectura, que se adapta de manera continua a las cargas habituales a las que se ve sometido (7).

Además, el ejercicio también favorece la osteogénesis (formación de hueso) a través de respuestas hormonales. Se ha visto que el ejercicio incrementa la absorción de glucosa por la médula ósea en humanos (8). 

Algunos de los efectos del ejercicio son: aumento en el gasto energético, transformación de tejido adiposo en grasa marrón, engrosamiento de los huesos corticales y aumento de la cantidad de osteoblastos en ratones (9)

De acuerdo con las consideraciones anteriores, la prescripción de ejercicio adaptado al paciente debería ser una parte principal del tratamiento de las personas con osteoporosis.

¿Qué ejercicios son mejores?

Aunque todos los tipo de ejercicio son beneficiosos, sólo el ejercicio de resistencia (ej. pesas) aumenta el área, fuerza y potencia de los músculos entrenados (7), con un notable efecto mecánico y consiguiente estimulación sobre el hueso.

7. Toxicidad

Las personas con edades a partir de los 40 o mas suelen tener una carga relevante de metales pesados. Un ejemplo es el plomo, que hasta hace no mucho tiempo se encontraba en todas partes: desde pinturas hasta gasolina. El plomo se acumula en el hueso e interfiere con su fabricación.

8. Envejecimiento

El factor de riesgo más importante para la osteoporosis es la edad. Al envejecer nuestro metabolismo se vuelve menos eficiente y aumenta la necesidad de micronutrientes.

Un ejemplo de ello es la reducción en la producción de ácido con la edad. Con el tiempo, producimos menos ácido en el estómago (hipocloridia), reduciéndose la absorción de nutrientes y minerales.

Otro ejemplo es la disminución en los niveles de hormonas; tenemos buena evidencia que relaciona la osteoporosis con el declive en los niveles de hormonas anabólicas. Las mejor documentadas son las hormonas sexuales, como testosterona, estrógeno y progesterona. La disminución brusca de estas hormonas durante la menopausia es un enorme factor de riesgo de osteoporosis en mujeres. Sin embargo, a largo plazo, el problema del reemplazamiento hormona es su asociación con un elevado riesgo de cáncer y enfermedad arterial.

Otros ejemplos de hormonas importantes para el metabolismo del hueso son la DHEA y la hormona del crecimiento humana. Los niveles de estas hormonas se reducen paralelamente al avanzar la edad. Se puede utilizar la suplementación con pregnolona, que es una opción mas fisiológica por ser precursora de todas las hormonas adrenales, incluyendo la progesterona y el cortisol.

 

El problema de los tratamientos convencionales

1. Terapia hormonal – El reemplazamiento hormonal es un factor de riesgo importante para el cáncer, enfermedad cardiaca y síndrome de fatiga crónica, por lo que debería evitarse.

2. Bifosfonatos – Aunque estos medicamentos pueden mejorar la densidad del hueso, lo hacen más quebradizo. Además, entre los efectos secundarios, usualmente provocan nauseas, y hasta el 10% de los que los toman pueden desarrollar osteonecrosis en la mandíbula.

3. Calcio – Cuando se toma en grandes dosis, especialmente por sí solo, el calcio bloquea la absorción de otros minerales, especialmente de magnesio, que es probablemente más importante que el calcio para el tratamiento de la osteoporosis. El hueso está compuesto por calcio sólo en un 13%; se podría decir que añadir calcio para construir más hueso es como añadir mas harina para hacer una tarta más grande; también se necesitan todos los demás ingredientes para conseguir la consistencia adecuada.

Actualmente, no existe evidencia de que la ingesta de calcio prevenga fracturas (3).

4. Vitamina D – En muchas ocasiones la forma prescrita de vitamina D es ergocalciferol o vitamina D2. Esta forma tiene sólo una efectividad del 25% en comparación con la D3. Además, las dosis prescritas suelen ser demasiado bajas como para tener efectos significativos. * K

Mencionar también que la prescripción de vitamina D nunca se acompaña de vitamina K, necesaria para que el calcio se deposite en los lugares adecuados (hueso) y evitar la calcificación de tejido blando, como las arterias.

Además, medicamentos como el sintrom, antagonistas de la vitamina K, son utilizados para reducir la tasa de coagulabilidad en pacientes con enfermedad cardiovascular, y reducen aun más los niveles de esta vitamina.

 

Cómo prevenir la osteoporosis

Enfoque dietético:

    1. Evitar comidas procesadas y reducir el consumo de azúcar.
    2. Consumir una dieta basada en alimentos con bajo índice glucémico.
    3. Evitar el gluten y otros alérgenos, para reducir la inflamación.
    4. Reducir el consumo de lácteos, especialmente la leche.
    5. Comer alimentos ricos en magnesio cada día.
    6. Consumir suficientes proteínas y priorizar alimentos densos en nutrientes.
    7. Consumir grasas de buena calidad, ya que aportan gran cantidad de vitaminas liposolubles (A, D, E, K).
    8. Consumir fuentes de colágeno y minerales, ej caldo de huesos.
    9. Optimizar la digestión, para asegurar la adecuada absorción de nutrientes.

Otras recomendaciones:

    • Comprueba tus niveles de vitamina D, y toma un suplemento hasta conseguir un rango de entre 60-80.
    • Acompaña la toma de vitamina D siempre com vitamina K.
    • Comprueba tus niveles de DHEA, especialmente a partir de los 60 años.
    • Ejercicios de fuerza (pesas), para estimular la osteogénesis y mejorar la resistencia del hueso. Trabaja con ejercicios isométricos para aumentar tu masa muscular.
    • Acuéstate antes de las 12, para maximizar la producción de hormona del crecimiento.
    • Expón tu piel a la luz solar tanto como sea posible sin llegar a quemarte.
    • Evitar el consumo de antiácidos, que reducen notablemente la absorción de múltiples nutrientes.
  •  

Suplementos básicos recomendados:

  • Vitamina D3

La vitamina D es responsable de mantener concentraciones de calcio y fósforo adecuadas en sangre, lo que permite de forma indirecta la mineralización pasiva del hueso. Además, promueve la diferenciación de los osteoblastos, y estimula su expresión de fosfatasa alkalina, osteocalcina y osteonectina, entre otras moléculas importantes para la formación del hueso.

  • Vitamina K2

La vitamin K, es otra vitamina liposoluble que regula positivamente la mineralización del hueso, principalmente a través de la MGP (Matrix Gla Protein) y osteocalcina, que requieren de vitamina K para su carboxilación y funcionamiento. Se han relacionado bajos niveles de vitamina K con mal pronóstico en enfermedad cardiovascular y osteoporosis (10)

Por desgracia, las recomendaciones actuales de vitamina K (70 μg/día en adultos) están únicamente basadas en la cantidad necesaria para mantener la función de coagulación sanguínea y son insuficientes (10); estas cantidades son demasiado bajas para la carboxilación óptima de las proteínas dependientes de vitamina K, que requieren de niveles superiores (10).

  • Colágeno

El colágeno es un componente básico de la matriz ósea, y por lo tanto esencial para la salud y funcionalidad del hueso, entre otros tejidos.

  • Vitamina C

Su acción antioxidante contribuye a reducir la inflamación, además de participar en la síntesis del colágeno.

  • Magnesio

El magnesio puede afectar de al hueso de forma directa alterando la estructura de los cristales de hidroxiapatita, y actuando sobre las células óseas. El equilibrio en la proporción Magnesio/Calcio parece ser fundamental para la salud del hueso. En particular, se ha encontrado una asocicación significativa entre el consumo de magnesio y la densidad ósea (2).

 

Cómo tratar la osteoporosis

Además de todo lo descrito anteriormente, pueden considerarse los siguientes suplementos:

    • Dosis extra de vitamina D3 –  5 000 IU
    • Dosis extra de vitamina K2 – 10 mg
    • Pregnolona – 50 mg sublinguales
    • Colágeno hidrolizado o glucosamina
    • Minerales como magnesio, estroncio (carbonato o cloruro), o boro.
  •  

Otras recomendaciones:

    • Medir y controlar la función tiroidea, una tiroides hipo o hiper reactiva pueden causar osteoporosis.
    • Medir los niveles de estrógeno, progesterona y testosterona, se puede utilizar pregnolona, que aumenta naturalmente los niveles de estrógeno y progesterona sin los efectos secundarios asociados a los estrógenos, en caso de presentar niveles bajos.
    • Comprueba la eficacia del tratamiento mediante las pruebas disponibles, así como tu densidad ósea una vez cada dos años.

 

Referencias

    1. Normal Bone Anatomy and Physiology. Bart Clarke. Clin J Am Soc Nephrol. 2008 Nov
    2. Magnesium and Osteoporosis: Current State of Knowledge and Future Research Directions Sara Castiglioni et al. Nutrients. 2013
    3. Microelements for bone boost: the last but not the least. Giuseppe Della Pepa and Maria Luisa Brandi. Clinical Cases in Mineral and Bone Metabolism 2016
    4. Determination of the elemental composition of human bone tissue by atomic emission spectral analysis. O. A. Golovanova et al. Journal of Applied Spectroscopy March 2011, Volume 78, Issue 1, pp 145–148. 
    5. Extracellular pH regulates bone cell function. Arnett TR. J Nutr. 2008 Feb
    6. Milk intake and risk of mortality and fractures in women and men: cohort studies. Karl Michaëlsson et al. BMJ 28 October 2014 PDF
    7. The effects of exercise on bone. Basic concepts and implications for the prevention of fractures. Cosimo Roberto Russo, MD. Clinical Cases in Mineral and Bone Metab. 2009 Sep-Dec. Article
    8. Increase of Glucose Uptake in Human Bone Marrow With Increasing Exercise Intensity. Heinonen et al. Int J Sport Nutr Exerc Metab. 2019 May
    9. Exercise-induced irisin in bone and systemic irisin administration reveal new regulatory mechanisms of bone metabolism. Zhang J et al. Bone Res. 2017 Feb 21. Pubmed
    10. The Synergistic Interplay between Vitamins D and K for Bone and Cardiovascular Health: A Narrative Review. Adriana J. et al. Int J Endocrinol. 2017 Sep 12.

 

Filed Under: Nutrición, Otros, Suplementos Tagged With: calcio, densidad ósea, ejercicio, envejecimiento, huesos, inflamación, magnesio, menopausia, micronutrientes, minerales, nutricion, osteoporosis, vitamina D, vitamina K

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