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Inicio / Metabolismo / El mito del colesterol

El mito del colesterol

06/03/2019 por admin

Al contrario de la creencia popular colesterol no es malo, sino que es una molécula imprescindible para la vida. En esta entrada te invitamos a adentrarte en el tema del colesterol, comenzando por sus funciones, características y mecanismos de absorción.

 

Puntos clave sobre el colesterol

  1. El colesterol es absolutamente esencial para nuestra existencia. ¡Sin colesterol no hay vida!
  2. El colesterol existe en dos formas: libre (UC) y esterificado (CE, unido a otras moléculas), la forma determina si podemos absorberlo, almacenarlo o no (entre otras cosas).
  3. La mayoría del colesterol que ingerimos no se absorbe y es expulsado a través de las heces. La razón no es sólo que el colesterol ha de encontrarse en su forma libre (UC) para poder absorberse, sino que también compite con una cantidad mayor de UC que es suministrado por la ruta biliar.
  4.  La reabsorción o reciclaje del colesterol que ha sido previamente sintetizado por nuestro cuerpo es la fuente dominante de colesterol.
  5. El mecanismo de regulación de los niveles de colesterol es muy complejo y cuenta múltiples niveles de control. Los mecanismos de absorción y síntesis están muy interrelacionados.
  6. El consumo de colesterol tiene un efecto muy pequeño en los niveles de colesterol del cuerpo. Esto es un hecho, no una opinión. Cualquiera que diga lo contrario es probablemente ignorante en el tema. Hace años que las guías del gobierno de Canadá ha eliminado la limitación de colesterol en la dieta. El resto de países necesitan actualizarse en este tema.
  7. El origen de niveles altos de «colesterol malo» y un perfil de riesgo cardiovascular, no es tanto el consumo de colesterol o grasas en sí mismos, sino que es resultado de una producción endógena, motivada por una dieta inflamatoria y rica en azúcares.

 

¿Qué es el colesterol?

El colesterol pertenece al grupo de los lípidos o grasas, concretamente es un alcohol esteroideo, formado por 27 átomos de carbono.

Esta molécula puede encontrarse en 2 formas:

  • Libre, no-esterificada («UC» = «Unesterified Cholesterol»), que es la forma activa
  • Esterificada («CE» = «Cholesterol Ester»), que es la forma de almacenamiento.

El diagrama de abajo muestra el colesterol en su forma libre (UC). Una variante esterificada tendría una unión en el sitio de esterificación, señalado por la flecha.

La imagen representa la molécula de colesterol. Cada una de las líneas en la figura indica una unión entre dos átomos de carbono

Debido a que el colesterol es producido sólo por organismos del reino animal, se dice que es un tipo de zoosterol. Los fitoesteroles son moléculas similares producidas por las plantas.

 

Colesterol en sangre

Aunque la molécula es siempre la misma, cuando nos miden el colesterol en los análisis, lo clasifican en distintas categorías:

Colesterol total: El colesterol presente en la sangre no se encuentra disuelto independientemente, sino que al ser una sustancia hidrofóbica (insoluble en agua) al igual que el resto de lípidos, necesita ser transportado en pequeñas vesículas, asociados a proteínas. Estas vesículas lipoproteicas contienen además distintos tipos de ácidos grasos y vitaminas liposolubles. El colesterol total es la suma del colesterol contenido en los distintas lipoproteínas:

  • Colesterol HDL: cantidad de colesterol que se encuentra en las vesículas HDL: High Density Lipoproteins o lipoproteínas de alta densidad. Tradicionalmente considerado como «colesterol bueno».
  • Colesterol LDL: cantidad de colesterol que se encuentra en las vesículas LDL: Light Density Lipoproteins o lipoproteínas de baja densidad
  • Colesterol VLDL: cantidad de colesterol que se encuentra en las vesículas VLDL: Very Light Density Lipoproteins o lipoproteínas de muy baja densidad.

Aunque el colesterol contenido en las vesículas HDL tradicionalmente se  considera «colesterol bueno» (cardioprotector) y el  asociado a LDL y VLDL como «colesterol malo» (asociado a enfermedad cardiovascular), lo cierto es que esta clasificación es una mera aproximación, que se queda corta y deja de ser correcta más allá de una dieta occidental inflamatoria. Profundizaremos más en este tema en próximas entradas.

 

Funciones del colesterol

Sin colesterol, las células no podrían sobrevivir:

El colesterol es fundamental para todas las células sin excepción, ya que juega un papel totalmente determinante en la estabilidad de  sus membranas.

Además, la molécula de colesterol es el precursor a partir del cual se sintetizan las hormonas esteroides y los ácidos biliares.

 

La relación entre el colesterol que comemos y el colesterol en el cuerpo

El colesterol de nuestro cuerpo tiene dos orígenes:

Exógeno: el que ingerimos con la comida

Endógeno: el que sintetiza nuestro cuerpo

Alrededor del 25% de nuestra adquisición de colesterol diario, unos 300-500 mg, proviene de lo que comemos (colesterol exógeno), mientras que el 75% restante, unos 800-1,200 mg, es fabricado por nuestro cuerpo (de producción endógena).

Para poner estas cantidades en contexto, considera que la reserva total de colesterol del cuerpo es de unos 30,000 a 40,000 mg, y que la mayor parte de este se encuentra dentro de las membranas celulares. Cada una de las células del cuerpo es capaz de producir colesterol y por lo tanto, pocas células requieren de un envío de colesterol.

En cuanto al colesterol endógeno (fabricado dentro del cuerpo), el hígado sintetiza alrededor de un 20% y el restante 80% es fabricado por otras células (ref).

El proceso de síntesis de colesterol es complejo y está finamente regulado por múltiples vías de retroalimentación. El cuerpo trabaja intensamente (y de manera muy inteligente) para asegurarse de que los niveles de colesterol celular se encuentran dentro de un rango muy estrecho (este mecanismo se denomina homeostasis del colesterol). Un exceso de colesterol celular cristalizaría y causaría apoptosis (muerte celular programada). Los niveles de colesterol plasmático (lo que se miden en los análisis de colesterol estándar), frecuentemente tiene poco que ver con el colesterol celular. Por ejemplo, cuando la ingesta de colesterol disminuye, el cuerpo sintetiza y/o absorbe más colesterol.

La absorción del colesterol

La imagen de abajo (de la revista Gastroenterology Journal), muestra la sección transversal de un enterocito del intestino delgado. Los enterocitos son células que median la absorción de nutrientes en el intestino. La parte de la izquierda está orientada al lumen (el interior del tubo intestinal).

Enterocyte cell

  • El círculo azul representa un transportador celular denominado proteína Niemann-Pick C1-like 1 (NPC1L1). Este transportador se encuentra en la parte apical de la superficie de los eritrocitos y promueve el flujo activo del colesterol libre o no esterificado (UC) y de fitoeseteroles no esterificados dentro del eritrocito. El transportador NPC1L1 no puede distinguir entre el colesterol y los fitoesteroles.
  • El círculo rosa representa un complejo compuesto por dos tipos de transportadores dependientes de ATP: ABCG5 y ABCG8. Este complejo promueve el eflujo activo de esteroles no esterificados  (colesterol y esteroles vegetales, de los cuales existen alrededor de 40) hacia fuera de los eritrocitos y de vuelta al lumen intestinal para su excreción. El transportador ABCG5,G8 elimina los esteroles no necesarios para el cuerpo (como fitoesteroles). En casos de hiperabsorción de colesterol, también es capaz de expulsar a este último. El enterocito tiene sensores de esteroles (un factor de transcripción nuclear llamado LXR) que monitoriza y después activa a los genes que regulan la transcripción de NPC1L1 y ABCG5,G8.

Hay otras diferencias en cuanto al colesterol libre y el esterificado:

  • Sólo el colesterol libre o no esterificado (UC) puede absorberse a través de los enterocitos. 
  • Gran parte del colesterol que ingerimos con la comida (más de un 50%) está esterificado (CE), por lo tanto realmente no absorbemos demasiado colesterol exógeno. El CE puede des-esterificarse por lipasas pancreáticas y esterolasas, que rompen las cadenas laterales y transforman el CE en UC, por lo que parte del CE ingerido se transforma en UC.
  • Además, la mayoría del colesterol libre en nuestro intestino (alrededor de un 85%) tiene origen endógeno, termina en el intestino a través de las secreciones biliares y después es absorbido de nuevo por los enterocitos. El hígado solo es capaz de liberar UC, pero no EC, desde los hepatocitos hacia el sistema biliar. El CE hepático no puede ser excretado en la bilis. Por lo tanto, si el hígado necesita excretar el EC en la bilis, necesita des-esterificarlo utilizando enzimas: colesterol esterolasas, que convierten el CE del hígado en UC.
  • También señalar que el principal medio del hígado para librarse de su propio colesterol es transformarlo en ácido biliar, enviarlo a la bilis (vía un transportador denominado ABCB11) y excretar los ácidos biliares en las heces (usualmente la mayoría de las sales biliares son reabsorbidas en el íleo).

 

El colesterol no es malo

Uno de los errores más extendidos entre la población en general es que el colesterol es malo. Esta idea no podría estar más lejos de la verdad. El colesterol es muy bueno. De hecho, existen trastornos genéticos (afortunadamente muy raros) en los que las personas no pueden sintetizar colesterol de manera correcta. Uno de esos trastornos es el síndrome de Smith-Lemli-Opitz (también llamado “SLOS,” o deficiencia de 7-dehidrocholesterol reductasa) que es una enfermedad congénita y metabólica que produce gran cantidad de problemas incluyendo autismo, retraso mental y falta de músculo entre otros muchos.

El colesterol es absolutamente vital para nuestra existencia. Cada una de nuestras células está recubierta por una membrana. La fluidez y permeabilidad de la membrana determinan cómo la célula se mueve, cómo interacciona con otras células y cómo transporta sustancias hacia dentro o hacia fuera. El colesterol es uno de los principales bloques de construcción para fabricar membranas celulares y reguladora de sus propiedades físicas.

Además de permitir que la existencia de las células, el colesterol tiene un papel fundamental en la síntesis de vitaminas y hormonas esteroideas, incluyendo las hormonas sexuales y los ácidos biliares.

Uno de los desafortunados resultados de nuestra eterna necesidad de simplificarlo todo es el concepto de que existe un colesterol malo y un colesterol bueno. Esto no es así, la molécula de colesterol es la misma. El único resultado «malo» del colesterol es cuando termina dentro de la pared de una arteria y conduce a una cascada inflamatoria que resulta en la obstrucción de dicha arteria. Cuando el colesterol es medido en sangre, no se puede saber con seguridad cuál será el destino final de esas moléculas.

En próximas entradas explicaremos en más profundidad la motivación detrás de los términos: «colesterol bueno» y «colesterol malo», y cuál es el proceso que determina que el colesterol termine en lugares que no debería causando problemas y los determinantes de un perfil de riesgo cardiovascular.

Filed Under: Metabolismo, Nutrición Tagged With: arteroesclerosis, azúcar, colesterol, corazón, estatinas, HDL, inflamación, LDL, TG, triglicéridos, VLDL

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